Hay días en los que es mejor no levantarte de la cama, como el dia de hoy. Me desperté sobre las 10:00 de la mañana, dos horas después de la hora de comienzo de mi jornada laboral, me quedé dormido como un bebé. No estaba mi mujer para despegarme de las sábanas. Mala suerte.
Decidí ir al trabajo por otra ruta distinta, y me perdí por Nuevos Ministerios durante 30 minutos. Me vi a mí mismo en el papel de Paco Martínez Soria en aquella película, La ciudad no es para mí. Mala suerte.
En el trabajo me encuentro con un montón de marrones, aunque eso no era mala suerte. Es el día a día.
Al salir del trabajo, para animarme un poco por el día tan nefasto que había tenido. Decidí ir al Corte Inglés de Nuevos Ministerios para comprarme la PSP con algún juego. Por el camino iba observando la cantidad de comercios que había, y me acordaba de lo que dicen los nacionalmadridistas de que en Madrid hay de todo. "Cierto", me dije al observar tanta abundancia. Pues no había PSP. Mala suerte.
Bien, cojo el metro para ir a mi casa. Esperé durante 10 minutos (de reloj) a que llegara el tren, y tardé más de una hora en llegar. Mala suerte.
Llego a mi casa, y me encuentro un papelito pillado en la puerta. Es una notificación de corte del suministro eléctrico por impago, HOY. WTF! Al parecer mi querido banco devolvió un recibo en abril, y hoy, en pleno agosto, deciden notificármelo junto con el corte de electricidad. Esta tarde tenía que terminar en casa el proyecto que tengo que presentar mañana. Mala suerte.
Me dicen en atención al gilipollas cliente que debo ir a una calle en Vallecas para pagar la factura. Bajo corriendo para coger un taxi. El taxista no encuentra la calle, y me tiro 45 minutos dando vueltas por Vallecas buscando la maldita calle. Mala suerte.
Llego al sitio, y hay una cola enorme para pagar. Debe ser que hay muchos impagos últimamente. Mala suerte.
Cuando llega mi turno, voy a pagar con tarjeta (en atención al cliente me dijeron que podría pagar con tarjeta), y el señor me dice que no puedo pagar con tarjeta porque son de una tribu zulú a la que aún no le ha llegado la tecnología, aunque tengan un Dell último modelo. Tengo que ir a cuatro o cinco manzanas a un cajero a sacar dinero en efectivo. Me cobran de comisión 6 euros. Mala suerte.
Pago, y decido coger el metro, que suficiente gasto había tenido hoy como para volver a coger un taxi. "Menos mal que no me compré la PSP, qué suerte tengo", me dije a mí mismo para consolarme. En el metro tengo que hacer dos trasbordos, y en el último el tren vuelve a tardar 10 minutos. Mala suerte.
En la oficina de pagos me dijeron que probablemente me habrían cortado ya la electricidad, así que voy corriendo a la habitación, enciendo el monitor y… uff! Tengo Internet. Al menos puedo desahogarme en mi maldito blog. Qué suerte tengo de ser blogger.