Paquito y Flecha: los nuevos chanantes

Muchachada Nui (La Hora Chanante) ha creado escuela, y es ahora cuando debe empezar a dar sus frutos. Este el caso de un reciente descubrimiento: Paquito y Flecha, que como dice quien me los descubrió, son una mezcla entre “sketches de Muchachada Nui y Enjuto Mojamuto“.

Son super frikis, super nerds, y super geeks. Muy pronto serán aclamados por la masa popular de geeklandia

¿Tienes un cigarro?

Mono: “¿Tienes un cigarro?”
Yo: “Sí”
Mono: “…”
Yo: “…”
Mono: “Y… ¿me das uno?”
Yo: “NO”

Jamás entendí por qué cierto tipo de personas tienen la cara dura de pedirte tabaco por la calle. Debe ser por algún tipo de simpatía tabaqueril, complicidad entre fumadores, o vete tú a saber por qué, pero se piensan que si tienes tabaco le vas a dar uno… Pues NO.

¿Y qué decir de las adolescentes? Con su pavo, con su tontuna, con sus hormonas, y con su joven cuerpo recién descubierto por el que sus contemporáneos sueñan. Y ellas que lo saben. Se creen que porque te pongan morritos le vas a dar uno… Pues NO.

Recuerdo en mis tiempos de adolescente que mi pavo era un pavo inteligente. Es decir, al contrario que mis intelectualmente desgraciados amigos de la adolescencia, no regalaba cosas a las tías buenas del insti cuando me lo pedían, sino que trataba de imitar a los chulos que se las llevaban, gratis, claro. Cosa que me trajo más problemas que si les hubiera regalado cosas, pero esa es otra historia.

Y es que últimamente, seguramente debido a la crisis esa que dicen algunos que hay, me suelen parar bastante para pedirme un cigarro. Obviamente mi respuesta es siempre “sí, tengo, pero no te doy“. No te doy porque no soy el puto Papá Noel de los putos pobres enganchados al vicio, y porque me dejo 1200 € al año en el puto vicio, como para encima ir repartiendo cigarrillos como quien reparte caramelos en una fiesta de cumpleaños. Hace unos 30 años sólo fumaba quien tenía pasta. Quizás sea hora de retomar las antiguas costumbres.

¿Y tú, repartes cigarrillos por la calle?

La gran mentira de la DGT

En España se conduce mal, muy mal. En las autovías hay vehículos que van a 80 km/h por el carril central, no se usa el intermitente ni los espejos retrovisores, se saltan “STOP” y “ceda el paso”, las líneas continuas son ignoradas, se conduce a más velocidad de la permitida por vías urbanas (donde no hay controles de velocidad) poniendo en riesgo la vida de los peatones (España es el país con más atropellos de Europa), y un largo etcétera que da miedo, mucho miedo.

Pronto saldré a la calle con una Honda VTR 250, y la seguridad vial me preocupa más que nunca. Es por ello que me estoy informando bastante sobre cómo anda la seguridad vial para el motorista, y di con estos dos videos que critican ferozmente a la DGT, tanto por su estúpida limitación de velocidad, como por olvidar la persecución de los auténticos delincuentes de la carretera, que no son ni mucho menos los que van a 150 km/h por la autovía, sino los que van a 60 km/h por una vía urbana a las 9 de la mañana por paso de un colegio y con visibilidad reducida. Esos son los auténticos delincuentes, asesinos en potencia que para la DGT no merecen atención.

Yo podría haber salido fácilmente en uno de esos videos de la DGT que tanto nos llegan al corazón, de no ser porque mi accidente fue culpa de una señora que se saltó un “ceda el paso” con su vehículo y me arrolló a mí a y mi moto haciéndome volar hasta 15 metros de distancia. De no ser porque después de 5 años de hospitales, 15 operaciones en rodilla y pie izquierdo aplastados por el guardabarros del coche, y una semana en la UCI, que se dice pronto, conseguí salvar mi pierna, aunque sin poder correr ni saltar desde entonces. De no ser porque mi accidente nada tenía que ver con el exceso de velocidad, sino con una persona que no sabía conducir en vías urbanas, que me cambió la vida por completo, y que casi me la quita.

Ve los videos (el segundo es una especie de aclaraciones del primero) y juzga por ti mismo. ¿Te parece que la DGT vela por nuestra seguridad?

El deber de socorro en España

Código Penal de España, Libro II, Título IX (de la omisión del deber de socorro), Artículo 195:

1. El que no socorriere a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros, será castigado con la pena de multa de tres a doce meses.

2. En las mismas penas incurrirá el que, impedido de prestar socorro, no demande con urgencia auxilio ajeno.

3. Si la víctima lo fuere por accidente ocasionado fortuitamente por el que omitió el auxilio, la pena será de prisión de seis meses a 18 meses, y si el accidente se debiere a imprudencia, la de prisión de seis meses a cuatro años.

No deja de sorprenderme esto del deber de socorro en España. En primer lugar no está tipificada la obligación como un deber del ciudadano, sino que lo está el delito de la omisión, lo cual ya me parece extraño (no soy un experto en leyes, sólo un ávido estudiante de éstas).

Por otro lado se indica claramente la condición para la que el ciudadano queda exento de esta obligación del deber de socorrocuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros“. Es decir, que existe un criterio subjetivo al cual el ciudadano se puede acoger para evitar el deber que se le presupone.

Así pues, en un caso en el que un ciudadano vea a una mujer que está siendo salvajemente violada y agredida, se puede acoger a esa condición para no prestar socorro. Sí que tendrá la obligación de llamar a las fuerzas de seguridad del Estado, y por suerte hoy día todo ser viviente lleva siempre encima un teléfono móvil (imagina esta situación hace 20 años). En mi opinión, ese ciudadano debería ser multado por incívico, por no socorrerla aún a riesgo de su propia integridad física.

Y es que el deber de socorro debería venir en la Constitución Española, y el delito de cobardía en el Codigo Penal de España. Lo que hoy día se considera un ciudadano ejemplar e incluso héroe (léase el caso del profesor Neira, por ejemplo) debería ser considerado como un ciudadano simplemente correcto, y delincuentes los que no socorran al agredido.

Para que se entienda lo que digo y que no se tome como una salvajada imposible de hacer cumplir, Aristóteles decía que la virtud está en el término medio, y por lo tanto no sería virtud ni la cobardía ni la temeridad, es decir la virtud está en la valentía, el término medio. Ni echar a correr cuando se vea una agresión, ni enfrentarse a una docena de hombres armados con fusiles de asalto.

No se puede consentir que unos señores queden impasibles ante una agresión de un niñato descebrado a una menor (caso antiguo). Para mí es delito de omisión del deber de socorro, pero para el Código Penal no. El testigo que se puede ver en el video de la agresión (bajo este texto) debería haber sido multado cuanto menos. No pueden quedar impunes unos señores que ven cómo agreden a una menor y no hacen nada por evitarlo. ¿Cómo crees que se sentía la menor en esa situación? “Me están agrediendo y aquellos señores no hacen nada“. ¿En qué país vivimos? Tanto defender los derechos del menor, pero luego somos unos cobardes a la hora de defenderlos de agresiones.