Hay veces en las que necesitamos conocer a qué paquete (Debian) pertenece un un comando. Esto lo hace el comando dpkg -S [ruta al fichero]. Pero para más comodidad he creado este script:
Sintaxis:
$ pkg-which.sh comando

Javier Pérez
Hay veces en las que necesitamos conocer a qué paquete (Debian) pertenece un un comando. Esto lo hace el comando dpkg -S [ruta al fichero]. Pero para más comodidad he creado este script:
Sintaxis:
$ pkg-which.sh comando

Inicio una serie de artículos en las que cuento mi visión sobre el talento. En este caso hablaré sobre una característica que muchos emprendedores destacan: buena gente buena.
Hace meses vi unos videos de Carlos Blanco en Iniciador Las Palmas (ver más abajo), en los que hablaba de “energía positiva” y “energía negativa”. En sus propias palabras, “hay que rodearse de personas con energía positiva“. Y no importa si son buenos en su trabajo, si transmiten energía negativa deben salir de la empresa de forma inmediata y fulminante.
Hace poco vi otro video de Iniciador, en este caso de Sandro Rosell, en Iniciador Barcelona (también más abajo). Indistintamente de tus gustos futbolísticos, este señor ha demostrado ser un gran emprendedor. Sandro Rosell hablaba también sobre este asunto, concretamente de contratar a “buena gente buena“, es decir, primero que sean “buena gente“, y después que sean “gente buena” en lo que hace.
Detectar a estas personas es la tarea de la persona encargada de seleccionar. Personalmente yo nunca seleccionaría a alguien únicamente por su CV, pero sospecho que en la mayoría de las empresas no opinan igual que yo.
La buena gente siempre está feliz, siempre escucha tus propuestas y ofrece las suyas propias, tratan de llevarse bien con todo el mundo, ayudan al compañero, respetan y valoran tu trabajo… Transmiten energía positiva. La energía positiva es lo que hace que las ideas nazcan, es lo que convierte “ir a trabajar” en “ir a disfrutar“, es lo que consigue que la productividad alcance su punto más álgido.
Una persona con la capacidad de transmitir energía positiva es de por sí una persona con talento.
Supongo que todos hemos tenido la experiencia de convivir con mala gente en el puesto de trabajo. Son esos que siempre tienen mala cara, a los que toda iniciativa ajena les parece mal, los que entran a la oficina por la mañana sustituyendo los buenos días por un leve gruñido, los que crean grupos para criticar a otros compañeros y/o superiores, los que dictan cómo se ha de trabajar sin escuchar al resto, los que te echan malas miradas o contestaciones desagradables, etc.
El camino de casa hacia la oficina suele ser ya de por sí bastante traumático; el tráfico, el metro, los atascos, las aglomeraciones, las prisas, etc. Si a ese hecho le sumamos el pensar que al llegar a la oficina te esperan unas personas malhumoradas que ni siquiera te van a dar los buenos días, el resto del día te lo pasarás deseando que llegue la hora de salir. Esa gente es mala gente, transmiten energía negativa, y por muy buenos que sean en su trabajo consiguen disminuir la productividad de toda tu empresa. No son talento, hagan lo que hagan. Huye de ellos, o despídelos fulminantemente si tienes el poder para ello, tómatelo como una inversión en productividad.
Estas personas son además un cáncer, una entidad viva que destruye a toda célula que se le pone a tiro. Por lo tanto no es algo que se solucione contratando a más gente, porque éstas acabarán siendo destruidas por el cáncer de tu empresa y convirtiéndose en otras células igual de cancerígenas.

Personalmente he tenido experiencias en los dos sentidos. En este blog he hablado muchas veces de una experiencia en concreto, pero he tenido más. Gente que no soporta que llegue uno nuevo que sea mejor que él, gente que lleva años en la empresa y no quiere esforzarse ni lo más mínimo para adaptarse a los cambios, gente con escasa autoestima que sucumbe al grupo de “folloneros” y se convierte en parte del cáncer, gente simplemente maleducada que ni se digna a dar los buenos días, etc.
Pero también he encontrado a gente cargada de energía positiva, gente con talento aunque no fuera un crack en su profesión, buena gente buena, que cuando la he tenido cerca he sido mejor persona y mejor profesional.
¿Has tenido alguna experiencia similar? ¿Cómo detectas a la gente de energía positiva/negativa?
Durante mucho tiempo he criticado en este blog al parque empresarial español en general, alentando a los ingenieros (y a todos los trabajadores en general) a que emprendan como única vía para cambiar la precaria situación productiva de España.
Pues bien, ahora ha llegado el momento de predicar con el ejemplo. Ya he dejado de ser un trabajador asalariado, y en unos pocos días pasaré a ser un trabajador autónomo, es decir, un emprendedor (el término empresario me queda muy lejos).
Tengo la sana y osada intención de justamente eso, predicar con el ejemplo: construir una empresa para trabajadores donde el teletrabajo, la flexibilidad horaria y la conciliación familiar sean un hecho; una empresa que genere productos de calidad; una empresa con I+D+i al más puro estilo 20% de tiempo para proyectos personales.
Sin duda este blog va a ser el cuaderno de bitácora de todo este proceso. Aquí contaré mis experiencias, mis éxitos, mis fracasos, mis meteduras de pata, y mis aciertos. Me desahogaré con vosotros cuando vuelva de realizar gestiones en las administraciones del Estado. Y, sobre todo, continuaré creyendo en los trabajadores como los auténticos héroes de este país, sean asalariados o sean autónomos, y a ellos continuaré dedicando cada palabra que escriba en este blog.
